Frases para cuando no puedes con todo
Hay días en que uno puede con la vida entera y días en que la vida entera puede con uno. Las dos cosas son normales.
Llevas semanas funcionando. Cumpliendo, respondiendo, sosteniendo. Y de pronto un día cualquiera no puedes ni contestar un mensaje, y encima te enfadas contigo por no poder.
Eso no es que te estés viniendo abajo. Es que llevabas mucho tiempo tirando de una fuerza que no era infinita, y hoy tocó fondo. Estas frases son para esos días.

No tienes que poder siempre
La exigencia de rendir todos los días al mismo nivel no viene de la vida: viene de nosotros. Ninguna planta florece en invierno y no por eso está rota.


Hazlo aunque no estés en tu mejor momento
Hay una diferencia entre descansar porque lo necesitas y quedarte quieto esperando a sentirte bien. Lo primero repara. Lo segundo alarga el bache.
Cuando el día ya está perdido, la meta no es avanzar mucho: es no romper la cadena del todo. Una cosa pequeña, la más pequeña, y ya.

Y dilo, aunque salga mal
Lo que más pesa de estos días no es el cansancio: es cargarlo en silencio. Casi siempre lo que tenemos dentro es enorme y lo que conseguimos decir es una frase suelta. No importa. Decir esa frase suelta ya alivia.


Sobrevivir un martes también es avanzar, aunque nadie reparta medallas por eso.